Desarrollando la atención para alcanzar la excelencia ¡Por un 2020 extraordinario!

Tu enfoque determina tu realidad

 

La atención es un músculo que se desarrolla en la medida en la que se ejercita; los líderes, y no me refiero sólo al desempeño profesional, hablo de personas que lideran todos los ámbitos de su vida, se mueven con destreza en tres áreas bien definidas: el mundo interno, el mundo externo, y el mundo de los demás.

 

El foco interno, y así lo define Daniel Goleman autor del best-seller Inteligencia emocional, nos ayuda a conectar con nuestras intuiciones y con los valores que nos guían, favoreciendo el proceso de toma de decisiones; el foco externo, nos permite navegar por el mundo que nos rodea; y el foco en los demás -con la empatía por bandera- mejora nuestras relaciones interpersonales.

 

"Una persona desconectada de su mundo interno, carece de timón; la persona que vive indiferente al entorno que le rodea, está perdida; y el inconsciente ante un mundo interpersonal, está ciego", apostilla Goleman.

 

Es el equilibrio entre estas tres modalidades el que nos ayuda a ser más felices, y también, más productivos. A mí, que personalmente me gusta escribir en términos de salud, me gusta referirme a tres campos de actuación: la salud física, la salud emocional, y la salud social.

 

Los momentos de alegría, de felicidad, suman y construyen una vida más larga y saludable

Trabajar en una misma es relativamente "fácil". Sin embargo, cuándo vives en familia, no parece tan sencillo ¿o sí? Para mí, trabajar en entrenar la atención, ha sido fundamental. A medida que he ido sumando años y experiencia, he comprendido que para alcanzar la excelencia en cualquier ámbito de mi vida, el trabajo debe darse de dentro hacia afuera.

 

A menudo erraba y ponía la atención allá afuera... Y si mi hija se despertara más tarde, y si mi pareja fuera más comprensiva, y si mi familia fuera más atenta, y si el jefe, y si, y si, y si... Y hace relativamente poco entendí que no se trata de focalizar la atención en ellos, se trata de observarme y trabajar en mí. Y para trabajar en una misma, lo primero que necesitamos entrenar es la proactividad.

Cuando somos proactivos, nos enfocamos en el SER. Y en una sociedad tan cambiante como la nuestra, SER es lo más importante. Puedo ser yo más paciente, más amable, más cariñosa, más optimista... El foco de la atención la dirijo hacia mi carácter, y cuando yo cambio, todo cambia. Porque mientras pensemos que el problema está allá afuera, ese pensamiento es el problema, Y sí, la proactividad también se entrena, lo que me lleva al segundo ingrediente de la receta de la excelencia: la disciplina. Y disciplinarte para la acción, necesita de planificación.

 

Mejorar en cualquier ámbito de nuestra vida requiere de disciplina y planificación. Podemos llamarlo objetivo, propósito ahora que ha empezado el año, meta... Pero necesitamos ponerle nombre y apellidos para entrar en acción. Tanto en el ámbito personal como en el profesional, me gusta trabajar con el método SMART.  

"Lo que no se mide, no se puede mejorar". Esta frase del físico y matemático británico William Thomson Kelvin, pone de manifiesto la importancia de la medición, imprescindible para planificar, establecer objetivos, valorar resultados, tomar decisiones... Por eso me fascina esta herramienta de trabajo; porque yo, que siempre fui más de letras que de números, me he reconciliado con ellos :-) 

 

Seguro que muchas ya lo conocéis; cuando hablamos de seguir el método SMART, estamos refiriéndonos a trabajar en objetivos eSpecíficos, Medibles, Alcanzables, Realistas y Temporalmente acotados.

 

- Específicos: El objetivo, propósito o meta a alcanzar debe ser algo concreto, no una idea vaga o un sueño...

- Medible: La meta debe ser cuantificable.

- Alcanzable: El objetivo siempre es algo que no tenemos, y queremos tener, con lo cual por supuesto debe ser ambicioso, al tiempo que alcanzable.

- Realista: Siempre partiendo de nuestras condiciones actuales.

- Tiempo: Debe estar acotado en el tiempo ¿Cuándo voy a conseguirlo?

Así, un objetivo o meta SMART puede ser: "Quiero llegar a casa cada día a las 14.00 horas a partir de marzo". El propósito inicial sin seguir esta estrategia probablemente podía haber sido: "quiero más tiempo para mi familia". Y sí, quizás es específico, alcanzable y realista, pero no es medible, ni tampoco está acotado en el tiempo. ¿Y vosotras? ¿Os habéis planteado algún objetivo en este año 2020? El escalón previo a una nueva década... ¿Vas a vivirlo de manera intencional? ¿O en modo supervivencia?

Y el cuarto ingrediente en el camino hacia la excelencia es la diversión. El ingenio y la sonrisa son dos recursos que ayudan no a sobrevivir, sino a supervivir. Lo vemos a menudo en circunstancias desfavorables, incluso extremas, en lugares en los que las personas cultivan la esperanza y se entusiasman con cada pequeño triunfo.

 

A nosotros parece quedarnos muy lejos pero para esas personas no existe la queja, la crítica, la conversación pesimista, el suspiro resignado, la insatisfacción o la desidia... Como tampoco existe para el niño. El escritor Álex Rovira se preguntaba en La buena crisis si la única diferencia entre los mundos "con diferentes velocidades" será económica. Nos han empujado a creer que en la sociedad de la opulencia, el dinero parece ser el único sinónimo de felicidad... Que ayuda a estar más cerca, claro. Pero sigo confiando, como cita el autor, en que la inteligencia emocional y social estará siempre por encima, incluso, del intelecto.

No cuesta nada pero crea mucho. Enriquece a quienes reciben, sin empobrecer a quienes dan. Ocurre en un abrir y cerrar de ojos, y su recuerdo dura a veces para siempre. Nadie es tan rico que pueda pasarse sin ella, y nadie tan pobre que no pueda enriquecer por sus beneficios. Crea la felicidad en el hogar, alienta la buena voluntad en los negocios y es la contraseña de los amigos. Es descanso para los fatigados, luz para los decepcionados, sol para los tristes, y el mejor antídoto contra las preocupaciones. Pero no puede ser comprada, perdida, prestada o robada, porque es algo que no rinde beneficio a nadie a menos que sea brindada espontánea y gratuitamente... ¡Sonríe y diviértete!

Quería trabajar y trabajo sin descanso a través de nuestro proyecto earlychildfood.com y La habitación de Jana, para que ella, y muchísimos niños y niñas más, se conviertan en líderes de sus vidas. ¡Y sí! Porque necesitamos niños y niñas que lideren sus vidas; que se conozcan a sí mismos y que tengan valor y coraje para no dejarse manipular por ningún otro.

 

Hablamos de personas con autocontrol, y un claro sentido de la justicia, precisas en sus decisiones, que no vacilan y demuestran seguridad en sí misma, hablamos de autoestima. Un líder no necesita de la aprobación externa, tiene la suya propia. Es respetuosa, agradable, comprensiva, dispuesta a asumir las responsabilidad de sus errores, y los entiende como oportunidades para aprender, y crecer.

 

Un/a líder es una persona dispuesta siempre a cooperar e invitar a las personas que le rodean a hacer lo mismo. Y alguien con estas características es muy probable que lidere todos los ámbitos de su vida... Pero para acompañarla a ella, comprendí hace relativamente poco que debía comenzar por liderarme a mí en todos los ámbitos de mi vida. Nuestros hijos -como escribe Mar Romera- son nuestro eco más profundo; no aprenden lo que les decimos, nos aprenden a nosotros.

Y con el fascinante propósito de comenzar a liderar mi vida, estreno esta nueva sección en el blog, salud narrativa, para compartir cada paso en el camino hacia la excelencia. Gracias a Usana Health Sciences y a todo lo que este apasionante proyecto me está brindando; y gracias -especialmente- a las personas que están a mi lado acompañándome de la mano en cada paso. En 2020, superviviremos ¡Comenzamos! Bienvenid@ :-)

 

 

Carla Peña

Periodista

Guía Montessori

Fundadora de earlychildfood.com

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