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Los mejores juguetes de 2018: En casa jugamos con Jugaia

A la hora de escoger y presentarle materiales y herramientas de juego a nuestros pequeños, la edad no es de por sí un indicador seguro. Es recomendable siempre prestar especial atención tanto a los estados emocionales, como a los motrices, sensoriales y hasta verbales de nuestros hijos, con el objetivo de procurar responder a ellos adecuadamente.

 

¿Qué es lo que necesitamos mamás y papás? Tiempo y observación para lograr identificar el momento en el que los pequeños están preparados y dispuestos a afrontar una nueva etapa. 

La tendencia actual es la de ir cada vez más rápido: estimular, acelerar, saltar y/o adelantar etapas; creyendo que el bebé es una máquina vacía que se llena gracias a nuestras propuestas. Sin embargo nuestros pequeños son seres activos, con sus gustos y preferencias. Debemos partir por tanto de la premisa de que cada uno de nosotros es único. Así entenderemos, que incluso entre hermanos, los niños no tendrán los mismos gustos ni intereses, tampoco las mismas reacciones a los estímulos del ambiente; y es que cada ser humano percibe de manera diferente la luz, los sonidos, los olores, el calor, el frío, el contacto físico…  

 

¿Cómo escoger un buen juguete? Menos es más. Siempre es recomendable seleccionar pocos materiales y de buena calidad, duraderos y por supuesto, versátiles, como las propuestas que encontramos en Jugaia, nuestra juguetería de confianza. La versatilidad es una mis características favoritas a la hora de seleccionar herramientas de juego y es que cuantas más áreas permita trabajar un juguete, más opciones de juego, entretenimiento, aprendizaje y diversión nos ofrece.  

A la hora de seleccionar nuestros juguetes favoritos de 2018, he distinguido entre herramientas para trabajar el lenguaje, el movimiento, el área sensorial y cognitiva, la vida práctica y social y la educación artística; áreas todas ellas que desde la Pedagogía Montessori trabajamos durante los primeros años de vida de nuestros pequeños.

 

Para trabajar el área del lenguaje, además de los libros -mi regalo favorito- y en Jugaia encuentras una preciosa selección de libros para jugar y descubrir, el juego primeras palabras Montessori es siempre un acierto; la riqueza de vocabulario que nos propone para trabajar con nuestros pequeños es infinita si combinamos las series de animales del bosque, con las aves, los insectos, la propuesta de frutas y flores, y añadimos nosotros las descripciones con sus formas y colores… Un juego que bien nos sirve desde los tres añitos y hasta los ocho de edad.

El movimiento es fuente de vida. La motricidad, como adelantábamos en este post, satisface dos funciones en la relación del niño con el ambiente que le rodea: la primera hace posible la comunicación entre los seres humanos a través de los movimientos expresivos como son los gestos y posturas que acompañan a la comunicación verbal. La segunda, permite los desplazamientos del propio cuerpo en el espacio y la manipulación de los objetos.

 

Ofrecerle a nuestros pequeños la posibilidad de moverse libremente representa por tanto el acceso a la fuente principal de conocimiento: su propio cuerpo y, a través de él, al mundo que le rodea. Para satisfacer esta necesidad y en la etapa evolutiva en la que se encuentra Jana, el patinete mini micro 3 en 1 ha sido todo un acierto; un patinete que ha crecido con ella. Recomendado desde el primer añito, entonces puede utilizarse con asiento y manillar, va evolucionando hasta los cinco años de edad.

Y otra de las herramientas de juego que nos apasiona para trabajar la motricidad global es la wobbel board ¡Las posibilidades de juego se tornan infinitas! Desde surfear, la favorita de Jana, hasta utilizarse como puente, cuna para sus bebés, tobogán, trampolín... ¡El límite lo pone la imaginación! Un elemento de juego que enamora a pequeños y mayores.

En todas y cada una de las actividades que nos propongamos desarrollar con nuestros pequeños, siempre recomiendo que nuestra actitud sea la de observar y proveerle, conforme a su nivel de desarrollo, de cuantos elementos precise para su evolución. No es tarea nuestra enseñar al niño a realizar ningún movimiento en particular; si el pequeño se siente seguro y libre de tomar la iniciativa, aprenderá por su cuenta, descubrirá con placer su capacidad de actuar y transformar el mundo que le rodea, desarrollará la atención, la autonomía, la voluntad, la satisfacción y la confianza en sus fuerzas autoconstructivas a las que tanta importancia otorgó Maria Montessori ¿Continuamos jugando?

 

Para trabajar la motricidad fina, el área sensorial y cognitiva, encontramos muchas propuestas de juego realmente valiosas. El cesto de tesoros y el juego heurístico siempre estarán entre mis favoritas (si haces clic sobre cada uno de ellos te conduce directamente al artículo en el que ampliamos cada una de estas herramientas). La nueva selección de elementos para el cesto de tesoros que nos propone Jugaia es ideal.

 

En total 17 piezas de madera para sujetar, lamer, agitar, golpear, apilar, insertar... Materiales –todos ellos– que favorecerán el desarrollo de la mano -considerado por Maria Montessori como el verdadero órgano motor ligado a la inteligencia- a través de la prensión, fortaleciendo de esta manera la musculatura del brazo, antebrazo, muñeca y dedos de nuestros pequeños.

El juego heurístico, es un enfoque y no una receta. De entre la gran cantidad de elementos disponibles, el niño piensa y construye su propio juego: selecciona, distingue, compara, coloca en serie, tapa, destapa, apila, introduce, encaja, hace rodar, equilibra… Delimitar el espacio de juego con una alfombra o bandejas les ayuda a mantener la concentración. A medida que el pequeño vaya adquiriendo mayor movilidad, sentirá una necesidad cada vez mayor de explorar y experimentar con los materiales que pongamos a su alcance; creará minimundos y dará forma a diversas realidades. Ciudades, pueblos, acantilados, bosques, playas… 

Sin que ningún adulto oriente al niño y siempre y cuando disponga de materiales que explorar libremente, a través de esta dinámica, el pequeño crea su propio escenario de juego. Las anillas, monedas y nins unidos a otras herramientas como los cuencos y bolas, los carretes y canicas, o incluso elementos de la propia naturaleza, son idóneos para esta actividad.

 

Para el área sensorial y cognitiva del pequeño, me parecen excelentes propuestas también la caja de luz a la que dedicamos un post y que puedes consultar en este enlace, los bloques sensoriales y el tapiz tierra, mar y aire de Jugaia, una herramienta de juego, ésta última, que permite al pequeño establecer relaciones y desarrollar la capacidad lógica mientras coloca las figuras de velcro en los distintos ambientes.

 

Un material que también podemos situar sobre el suelo y jugar con los animales propios de cada área: peces, pulpos, ballenas, o delfines en el mar... Aves en el cielo, animales de la granja o salvajes en la tierra, o incluso con imágenes que podemos imprimir y plastificar en casa. Es recomendable en este tipo de propuestas, que antes los pequeños se familiaricen con el vocabulario y las figuras o imágenes, para que luego puedan distinguir cuáles son propias de cada lugar.

Los círculos sensoriales para pies y manos de Jugaia ha sido otra de nuestras herramientas favoritas este año. Se la compré a Jana cuando cumplió su primer año con las pelotas sensoriales, y como buen material, ofrece muchas posibilidades. Este año la hemos utilizado muchísimo. En esta última ocasión le propuse a Jana ponerse un antifaz e intentó identificar con los pies la misma textura que experimentaba en las manos. La experiencia fue fascinante ¡Está entre mis favoritas y siempre la recomiendo en el servicio de asesoramiento de herramientas de juego atendiendo a la etapa evolutiva de vuestros pequeños!

La vida práctica y social es seguramente uno de los aspectos más famosos de la Pedagogía Montessori, al tiempo que peor entendidos... Las actividades de la vida práctica no son, y no deben ser, un juego de ficción. El niño, por naturaleza, tiene la necesidad de vivir experiencias reales. La mesa tiene que estar realmente sucia; los platos son reales y pueden romperse... 

 

Todo ello estimula e invita al pequeño a cuidar, controlar sus movimientos y concentrarse en las actividades que realiza. Nos sirven muchos elementos de la vida cotidiana, pero en la Pedagogía Montessori promovemos que en el ambiente del pequeño, todo esté medido y ordenado. Jugaia ha apostado por ofrecernos materiales de excelente calidad en este sentido como son la escoba para barrer, el tendedero o el set de jardinería que en casa, nos encantan. Estoy convencida que con estas propuestas los Reyes seguro acertarán esta Navidad.

Los materiales no tienen que acabar siendo más importantes que quien los usa. Cada vez que atendemos las exigencias de un niño, debemos buscar su colaboración, hacer cosas “con el niño” y no “al niño”. "El camino hacia la autonomía, hacia la independencia, no es algo estático, sino un trabajo infatigable en lucha permanente por conquistar la libertad, la fortaleza y la perfección” escribe María Montessori en Educar para un mundo nuevo

 

La exploración libre le permitirá al niño comprender conceptos que son complejos de explicar; me refiero a la longitud, la densidad, el grosor, la intensidad o la textura. Por eso es tan importante ofrecer materiales y juguetes de calidad que promuevan este tipo de aprendizaje.  

Respecto a la educación artística del pequeño, el arte debe ser para él una experiencia cotidiana. El arte como un don que sólo unos pocos poseen es una mirada sesgada. El filósofo estadounidense John Dewey (1859-1952), afirmaba que absolutamente todas las personas tienen talentos artísticos, muchas veces, escondidos. Y los niños no son una excepción, todo lo contrario. Lo único que debemos hacer para que salgan a la luz, es ofrecer a nuestros pequeños experiencias ricas para estimular su desarrollo. Para ello el niño debe disponer de un espacio destinado a la expresión artística. Desde pinturas, plastilinas, arcillas, rotafolios o un atril a su altura que le permita pintar libremente y sin la necesidad de ayuda de un adulto para comenzar la actividad, a otras herramientas destinadas por ejemplo a la expresión musical.

 

En este sentido un buen set de instrumentos musicales como el que nos propone Jugaia o el árbol musicalque sin lugar a dudas ha sido el favorito de nuestro reto de los #21díasdejuego en Instagram son idóneos. 

Y hasta aquí, nuestro post con los mejores juguetes de 2018. Para más información no dudes en contactarme en carla@earlychildfood.com. Tenemos en marcha el curso de materiales Montessori y herramientas de juego y esta semana estrenamos acción formativa con nuestra compañera Bea Soro, a través de la cual recorreremos la Historia del Arte, pringándonos las manitas. Tienes todas las acciones formativas en nuestra sección Casa de los Niños de earlychildfood.com nuestra escuela de formación online para familias inspirada en el trabajo Educar para la Paz de Maria Montessori.

 

Muchísimas gracias por leernos y hasta el próximo post. Con cariño,

 

Jana y Carla :-)

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Comentarios: 1
  • #1

    Silvia (martes, 20 noviembre 2018 09:59)

    Genial el post, nos será muy útil esta información. Gracias por estar ahí y enhorabuena por tu trabajo.